Placeres Ocultos

24 junio 2015

Placeres ocultos moda

Hay un placer oculto hacia ciertas prendas de ropa. Un placer que no está ligado a la marca, a las tendencias ni a la moda. Me refiero a esas prendas irreemplazables que son únicas para ti y que forman parte de tu personalidad.
Ya rotas por el uso, marcadas con una mancha indestructible, te niegas a tirarlas o a sustituirlas. Cuántas discusiones nos habremos enfrentado con nuestras madres, parejas o amigos por defender a nuestra querida prenda ajada ¡Oh! quien se atreva a meterlas en la lavadora o tirarlas a la basura sin nuestro consentimiento. Esa persona no tiene mundo para correr ¿Comprendes de lo que hablo?


Placeres ocultos moda

Esa prenda forma parte de nuestra vida y no queremos desprendernos de ella porque en ese objeto hemos insertado nuestros recuerdos, sensaciones, vivencias y emociones.
Yo tengo dos prendas donde he proyectado mi personalidad: mis viejas y desgatadas Converse y mis eternos pendientes de perlas que me han acompañado, literalmente, toda mi vida.

La de veces que mi madre me ha llamado pordiosera o ha querido tirar mis zapatillas son incontables. Con estas zapatillas he recorrido Madrid durante más de 5 años; con ellas he caminado por las calles de Barcelona, París, Bruselas y Roma; he saltado y bailado en múltiples conciertos y festivales; y compartido dulces, y no tan dulces momentos, con mi familia y amigos. En definitiva, por mis Converse ma-to.

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Con respecto a los pendientes, los he llevado puestos desde que tenía apenas unos meses de vida hasta ahora a mis 21 años. Mientras con el resto de pendientes los he ido perdiendo o me han hecho daño, estos siempre me han sido fieles. El verano pasado una de las perlas se desprendió, mientras me secaba el pelo, y fue a caer al lavabo. Afortunadamente, antes de que se colara por el desagüe, la pude recuperar. Pero durante unas milésimas de segundo, sufrí un pequeño infarto y pensé "No me puedo perder". He llegado a tal unión con estos pendientes que parezco Voldemort  con sus horrorcruxes.

Creo que toda persona tiene una prenda, complemento o accesorio donde proyectar sus expectativas y su personalidad. Perder estos objetos supondría perder una parte de nosotros. Es un riesgo que asumimos pero a la vez nos encanta llevar estas prendas y mostrarlas al mundo, mostrarnos al mundo. Este placer también nos hacer apreciar mejor las cosas y ver los objetos más allá del valor monetario.  Deberíamos difundir más este placer y evitar que se extinga en esta ola de consumismo.

Y tú ¿Compartes este placer oculto?¿Cuáles son tus objetos fetiche? 

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